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Minificciones futbolísticas para un Mundial

Escrito por el 06/01/2026

Un refrán

Tiro libre que nace torcido jamás su ruta endereza.

Minificción futbolera 1

El penalti, dentro de una final, es la graduación de los héroes.

Minificción futbolera 2

No hay eliminación que por bien no venga.

Resaca de juego

Cuando despertaron del sueño mundialista, la devaluación todavía estaba allí.

Hincha arrepentido

Después de matar a su cuñado por una discusión de futbol, consideró que era oportuno no exagerar su fanatismo.

Una pierna es un país

En ese balón, impulsado por la pierna del crack, viajaban los sueños de una nación.

Resignación histórica

Es más fácil que un rico pase por el ojo de una aguja, que México gane un Mundial.

Brecht futbolístico

a B.B.

Hay jugadores que luchan unos minutos y son buenos. Hay otros que luchan algunos partidos y son mejores. Hay quienes luchan un par de temporadas y son muy buenos. Pero los hay que luchan cada minuto de juego, durante toda la vida: esos son los imprescindibles.

Presagio eterno

El mejor gol que has visto en tu vida, será siempre el que está por nacer.

Engaño perpetuo

De vez en cuando, las federaciones de futbol nos tiran un “cañito” entre las piernas.

Obra de arte

Le pegó tan lindo, pero tan lindo a ese balón, que la pelota no entró a la portería sino al corazón de los espectadores.

Dentro del estadio

Se enamoró de ella, perdidamente, hasta que la vio festejar el gol del equipo contrario.

Tiempo agregado

En el minuto 93 pidió perdón al público por su error en un remate de cabeza. El árbitro lo miró con ternura, y añadió tres minutos más.

Balón dividido

La pelota estaba allí, al centro del campo, entre dos países en guerra. Nadie se atrevía a patearla.

Déjà vu

La figura del futbol mundial cruzó, en su BMW, aquel camino terregoso. Recordó cuando solía ir a entrenar, a pie, sin un peso en el bolsillo. Justo al costado del auto, también a pie, dos niños con los tenis rotos se dirigían al entrenamiento.

La camiseta invisible

Esa tarde lo invitaron a bajar de la tribuna. Jugó sin uniforme, sin número, sin nombre. Pero todos sabían quién era él.