Porter: ritual, conciencia y regreso al Auditorio Nacional
Escrito por Omar Argenis Herrera el 04/02/2026
A 21 años de haber iniciado su camino, Porter no vuelve para mirar atrás, sino para profundizar. Su próximo concierto en el Auditorio Nacional, el 05 de febrero, se perfila como un acto de comunión: una celebración del tiempo, de las múltiples vidas que ha tenido la banda y de la conciencia que se ha ido construyendo a lo largo del trayecto.
Durante la conferencia de prensa, el discurso de Porter giró en torno a una idea constante en su obra: el ritual. No como algo estático o ceremonial en el sentido clásico, sino como un ejercicio de reconocimiento. Reconocerse como individuos, como colectivo y como parte de un contexto histórico que se transforma —y se fractura— constantemente.
La banda habló del tránsito entre lo etéreo y lo corpóreo: cómo el pensamiento, aquello que habita en el éter, se vuelve materia a través de la música; y cómo, a su vez, lo físico se transforma en misterio cuando pasa por la reflexión. Las canciones funcionan como ese puente donde el ego se observa, se confronta y se desdobla en alter ego y superyó, hasta llegar a una conciencia más amplia del ser.
Este proceso no está exento de contradicciones. El ego —reconocieron— es una fase inevitable del crecimiento, pero también un espacio donde muchas veces se actúa desde la inconsciencia. De ahí la importancia de la autoevaluación constante: pararse en dos lugares al mismo tiempo, observarse desde fuera y cuestionar cómo se habita el mundo y cómo se impacta a los otros.
La mitología aparece como una herramienta simbólica para entender estas tensiones. Figuras como Lilith y Ruina —esta última, una entidad subterránea que carga los huesos de sus muertos— se convierten en metáforas poderosas del ego contenido en sí mismo, capaz de inclinar la balanza entre la destrucción y la transformación. Cargar los propios huesos es también una imagen que resuena con la historia de la banda: avanzar sin negar los restos de lo que se ha sido.
En ese sentido, Rituales se presenta como un disco profundamente crítico de los dolores y ciclos de la vida moderna. Un álbum que cuestiona si realmente transitamos de lo bueno a lo malo o de lo malo a lo bueno, o si simplemente repetimos patrones. Frente a esa incertidumbre, Porter reivindica valores como la paciencia y la perseverancia: entender que el mundo sigue su curso, estemos o no presentes como humanidad, pero que nuestra responsabilidad está en cómo lo habitamos.
La conversación también tocó temas urgentes. Al hablar de “América”, la banda reconoció la vigencia del tema frente a las redadas contra la población migrante en Estados Unidos. Sin asumir una postura partidista, Porter fue claro en lo humano: la violencia, la separación y la indiferencia no conducen a ningún lugar digno. Desde la música, dijeron, lo que se puede hacer es nombrar lo que duele, señalar lo que incomoda y no guardar silencio cuando la injusticia se normaliza.
Ignorar lo que sucede mientras no nos afecta directamente es, para ellos, una forma de complicidad. Por eso, cantar sobre estas realidades se convierte en un acto de conciencia y resistencia: no para cambiar sistemas de forma inmediata, sino para sacudir, cuestionar y acompañar.
El concierto del 05 de febrero será también un espacio de celebración compartida. Porter destacó la importancia de las colaboraciones que formarán parte de la noche, como la interpretación en vivo de “Cachito de Galaxia”, por primera vez junto a la artista con la que colaboraron en estudio. Compartir escenario con una influencia tan significativa representa un momento especial, una energía que —aseguran— se lanza al público, se multiplica y regresa amplificada.
Asimismo, la participación de Macario fue mencionada como un gesto de admiración y afinidad. Un artista que, al igual que Porter en sus inicios, ha sabido construir su propio camino con honestidad, trabajo y una identidad clara dentro de la industria.
Al finalizar la conferencia, quedó claro que este concierto no es sólo una fecha más. Es la materialización de un proceso. Un disco pensado para vivirse en vivo. Un ritual colectivo donde el pasado no se niega, el presente se cuestiona y la música vuelve a ser el espacio donde todo se encuentra.
El Auditorio Nacional será testigo de ese reencuentro: Porter, Rituales y un público que ha crecido junto a ellos, compartiendo una misma conciencia sonora.
Cinco conciertos que cambiaron el rumbo de Porter
El futuro también se baila. María Daniela y su Sonido Láser entran en una nueva etapa junto a ONErpm
Porter: ritual, conciencia y regreso al Auditorio Nacional
Cuando el destino nos alcance:La preocupación del S. XX por el apocalipsis malthusiano
Invencible Radio