Han pasado 23 años desde la primera vez que vi en México a Los Pericos en vivo, y este viernes 22 de agosto el reencuentro se dio en un escenario que siempre ha sido testigo de grandes momentos musicales: el Teatro Metropólitan.
La banda argentina regresó a la Ciudad de México con un concierto que no solo repasó lo mejor de su historia, sino que también se sintió como un preámbulo a la gran celebración de sus 40 años, que llegará en 2026.
Una entrada memorable
El show comenzó de manera poco convencional: los músicos hicieron su entrada desde los pasillos del recinto, caminando entre el público hasta llegar al escenario. Tal como en su icónico disco “1000 Vivos” —material con el que muchos, incluido el público de esa noche, descubrieron a la banda hace más de dos décadas—, arrancaron la velada con energía y complicidad.
Un viaje por más de tres décadas de música
El setlist, que superó las 30 canciones, fue un recorrido minucioso por su discografía. Sonaron clásicos infaltables como Ritual de la banana, Torito, Me late y Su galán, junto con joyas que hacía tiempo no interpretaban en vivo.
También hubo espacio para lo nuevo: presentaron “Soledad”, uno de los temas que formará parte de su próximo disco, además de su versión de Trátame suavemente, la emblemática canción de Daniel Melero popularizada por Soda Stereo.
Invitados virtuales y covers inesperados
Aunque los invitados no estuvieron físicamente, la pantalla del Metropólitan se convirtió en puente: Carlos Vives, Sabino y Carla Morrison participaron de manera virtual, sumando emoción y sorpresa.
Uno de los momentos más comentados de la noche llegó con el inesperado cover a Joan Sebastian y su clásico Tatuajes, una interpretación que demostró la versatilidad del grupo y su capacidad de dialogar con la música latinoamericana en todas sus formas.
La evolución de Los Pericos
El concierto también dejó claro cómo la banda ha sabido reinventarse. Tras la etapa con Bahiano como vocalista en sus primeros 20 años, la voz y liderazgo de Juanchi Baleirón han consolidado una nueva era para el grupo, sin perder frescura ni capacidad creativa
Nostalgia y futuro
Para muchos, la noche fue un viaje en el tiempo. Ver a Los Pericos nuevamente en México evocó recuerdos de hace dos décadas, pero también proyectó entusiasmo hacia el futuro. El público salió con la sensación de haber vivido un show casi perfecto, lleno de momentos mágicos y entrañables.
Con este concierto, Los Pericos dejaron claro que siguen vigentes y que su historia está lejos de terminar. Ahora solo queda esperar la gran fiesta de sus 40 años de carrera, un aniversario que promete ser inolvidable.