Invencible Radio

Juntos Somos Invencibles

Canción actual

Título

Artista


Espejos divergentes: entre el lenguaje, el ser y el no-ser

Escrito por el 26/10/2025

“«¿Quién soy?», pregunté, y el mismo cuestionamiento volvió, cual eco, del futuro y el pasado. «¿Quién soy?», repetí y, de pronto sentí angustia y quise articular un discurso, aunque fuera con fragmentos de una memoria prácticamente nueva.”

Instantes compartidos, David Enríquez

Instantes compartidos es un libro breve del escritor David Enríquez que se convierte en un estudio filosófico y ontológico. Desde sus percepciones e intuiciones crea y recrea lo real y todas sus posibilidades, e incluso arma un diálogo con el lector al hacer un cruce de realidades; deconstruye todo (empezando por el lenguaje, que termina quedando corto ante lo que se pretende expresar hasta lograr que nos cuestionemos sobre los confines del ser) y nos lleva a leernos de vuelta en este ejercicio que propone de mirarnos desde un “yo” y un “tú” que se difuminan.

“Múltiples momentos quizá divergentes entre sí acontecen a la vez” y nos dejan «flotando en la incertidumbre», “perdidos en el texto y en nosotros mismos”.

David Enríquez

La escritura y la lectura se convierten en el puente y el camino que unen dos realidades diferentes, pero que confluyen en el acto mismo de ser y de no-ser. De ahí que cuando él nos plantea que «el detective resulta ser el asesino» y que el “«yo» se convierte en «tú», o en «ello», o en un «misterio»” entendamos perfectamente las reglas del juego dentro de este universo caótico y al mismo tiempo ordenado que el autor ha ido preparando para nosotros en las distintas secciones que conforman este libro. Y entonces: “Abrimos los ojos, al cerrarlos”, pues descubrimos las respuestas y, sobre todo, las preguntas que ese misterio quiere desvelarnos. “Algo nace y después arrebatamos a la nada eso que no es, poniéndole nombre.”. “Ilimitado, amorfo, infinito… así es como percibimos nuestro viaje por el caos”. Es decir, como seres humanos sentimos la necesidad de nombrar para comprender lo que está frente a nosotros y lo que vive latente en cada hecho que notamos con nuestros sentidos, y justo eso mismo, ese acto de designarle letras y palabras a algo es lo que acaba limitándonos para captar el significado total de ese signo, a pesar de pretender que lo percibimos infinito

Por ese motivo, la Filosofía de la perspectiva y de la relatividad nos terminan resultando muy útiles para darle una correcta lectura a Instantes compartidos. A través de él, se accionan las funciones del pensamiento para admitir que no hay una verdad única e irrefutable y así evitar esa trampa del saber, de la que también nos habla el autor. “Muchos espejismos te acompañan, deshaciéndose y formándose de nuevo”. “Tu imagen es eco. Quien te mira ve un espejo, y quien te habla sólo oye su propia voz”.

Entendemos el mundo de acuerdo a como lo hemos experimentado y asimilado, “no hay límites conceptuales en mi percepción”, esto quiere decir que se va más allá de las palabras y que se atiende más a un sentido global desde algo que trasciende el lenguaje arbitrario y limitado. “Aguzamos el oído y llega la voz del silencio”. Pero, “¿[qué] si una de las partes no es real?”. El final queda abierto, luego de esa exploración entre la razón y la fantasía, y de esos saltos en el tiempo y viajes dimensionales, para dejarnos “por encima del mar, un enorme espejo flotante”.

Columna: Ficcionalizarse en la Memoria.