
ANTONIO ARROYO SILVA, CUATRO POEMAS
Escrito por Takeshi Lopez el 16/10/2026
ANTONIO ARROYO SILVA
Nacido en Santa Cruz de La Palma en 1957, es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de la Laguna. Ha sido colaborador de revistas nacionales e internacionales. Ha publicado libros de poemas: Las metamorfosis, Esquina Paradise, Caballo de la luz, Symphonia, No dejes que el arquero, Sísifo Sol, Subirse a la luz. Antología esencial, 2014, (español-rumano), 2014, Poética de Esther Hughes, Mis íntimas enemistades, Ardentía, Fila cero, Bahía borinquen, Música para un arjé, Los círculos dorados, Borrarse del mapa, El Cantar de las oropéndolas (edición digital), Hacia la luz. Antología Personal 2980-2021, En tu casa o en la mía, La memoria del roce. Las plaquettes Material de nube, Un paseo bajo los flamboyanes, La nada de arena, En ensayo, La palabra devagar (Idea-Aguere 2012). Está incluido en varias antologías nacionales e internacionales. Ha sido traducido al inglés, portugués Ha participado en el Festival Internacional de Poesía Encuentro 3 Orillas, en el Homenaje de Poetas del Mundo a Miguel Hernández, en cuatro encuentros de escritores alemanes e hispanohablantes en Berlín, «XX Cita en Berlín 2016, 2018 y 2022 y 2025», en el Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico, etc. Ganador del “Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez 2018” por Las horas muertas. También ganador del premio Victorina Bridoux en 2021.

CUATRO POEMAS DE ANTONIO ARROYO SILVA
van pensando en la guillotina de Robespierre el discóbolo de Mirón y la incapacidad de los espacios paralelos de hilarse en sí mismos reptan por la córnea dudan y vuelven a esparcir un lagarto de luz en el sombraje de ramas y su reproche a contraluz de un cirio
las realidades todas confluyen en el mismo bloque de mármol ahuecan el volumen de músculo confluyen en dolor de carne y piedra
imagina el hollín del ojo seco cayendo del cincel las manos al golpear la masa para darle forma buscando el latido de un eco
y entonces Rodin rodará en la cabeza pensativa
Del poemario Bahía Borinquen.
no sé otra cosa sino medir la mano que me empuja al avispero y el avispero sabe bien que vamos de camino mis poemas y yo a una oscura traición con la medida exacta
pero ese tiempo detenido en la fotografía esa persona extraña que en nada se parece a mí esa sonrisa ese diente esa mueca que tú consideras impensable esos pases de danza que la cámara captó con todos los movimientos y no se ven ni tú ni tu pareja de baile sino el sombrero boricua del personaje del cartel fijado a la pared de la sala
traigo cientos de fotografías que ahora me parecen haberlas vivido en un mundo paralelo
alzo poemas que ya no me pertenecen los destierro de nuevo al aire de donde vinieron con son de lluvia
y ya no mido nada ni el tiempo ni el espacio
me queda muy poco para recibir el puñal en la espalda no sé si de luz o de sombra
a ello mi propia mano me empuja
Del poemario Bahía Borinquen.
Crujen las articulaciones del
efímero animal que baja y nadie
ve, moviendo el rabo
entre la multitud que camina
o se sienta y extiende como un biombo
el diario. Crujen como si una avispa
se fuera a hospedar en el tembleque
de las taladradoras. Y nadie escucha
esa voz supurando
dentro de cada cual. Cada amargura
está servida: mucha azúcar
en tan poco café. Pero, a veces,
al fondo de la taza, se refleja
el viejo rostro de animal que somos.
Del poemario Las horas muertas.
Ese día que nadie respondió a tu llamada.
Ese día de páginas en blanco.
Ese día sin muerte ni vida,
ese día fugaz del desnacimiento y la desmuerte.
Ese día anterior al primero que no está
en ningún calendario y que, no obstante,
lo sientes respirar como a un buey acorralado.
Ese día con pinzas de cangrejo que no viste venir
o te atrapó en el sueño y sigues esperándolo
sin tener la certeza de si es del paraíso
o del averno el brillo que nos trajo.
El día señalado, ese día o aquel otro
de santos patrios o banderas grises,
di las mayores malsonantes injurias
que nadie haya dicho. Y que te parta un rayo
de Zeus o que se caiga el mundo
hacia la bóveda del cielo.
Del poemario Aun no siendo (inédito)


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