Meme del Real atraviesa una nueva etapa artística y lo hace lejos de cualquier fórmula conocida. Durante la conferencia de prensa en la que presentó La montaña encendida, su más reciente producción discográfica, el músico habló de un proceso creativo profundamente personal, marcado por la introspección, la experimentación sonora y la necesidad de reconectar con lo esencial tras años de trayectoria consolidada.
El álbum, explicó, no responde a una lógica comercial ni a una narrativa prefabricada. Por el contrario, se construyó como un espacio de exploración emocional y musical, donde cada canción funciona como un punto de observación desde el cual mirar la vida, la memoria y el presente. La montaña encendida surge, en sus propias palabras indirectas, como una metáfora del movimiento interno: aquello que permanece quieto en apariencia, pero que por dentro arde, se transforma y late.
A lo largo del encuentro con los medios, Meme del Real subrayó que este proyecto representa un ejercicio de libertad creativa poco habitual en una industria cada vez más dominada por la inmediatez. El disco se gestó sin prisa, permitiendo que las ideas maduraran y que los sonidos encontraran su forma natural, lejos de las exigencias del mercado y de las expectativas externas.
En el plano musical, La montaña encendida dialoga con distintas atmósferas: pasajes electrónicos, texturas orgánicas y estructuras minimalistas que privilegian la emoción sobre el artificio. El artista reconoció que este trabajo le permitió reconciliarse con el silencio, con la contemplación y con una manera distinta de entender la composición, más cercana a la intuición que a la repetición de esquemas.
Más que un disco, el proyecto se plantea como una experiencia sensorial que invita a la escucha atenta. Meme del Real habló de la importancia de desacelerar, de permitir que la música acompañe procesos internos y de recuperar la escucha como un acto consciente en tiempos de consumo acelerado.
Con La montaña encendida, Meme del Real no busca reafirmar un legado ya establecido, sino abrir un nuevo territorio creativo. El álbum se presenta como un testimonio de madurez artística y como una invitación a mirar hacia adentro, a aceptar la transformación constante y a encender, desde lo íntimo, nuevas formas de expresión.