Kinto Sol y el amor como resistencia: 25 años de historia y el pulso de Maldito Amor Volumen 2
Escrito por Omar Argenis Herrera el 21/02/2026
A veinticinco años de trayectoria, Kinto Sol reafirma que su música no solo cuenta historias: las vive y las comparte. El pasado 14 de febrero lanzaron su álbum número 19, Maldito Amor Volumen 2, un disco que ha tenido una recepción muy positiva, especialmente entre el público latino en Estados Unidos, donde el grupo radica actualmente.
El álbum está conformado por 10 temas trabajados desde el año pasado, una recopilación que confirma algo esencial en la identidad del grupo: no paran. Mientras un proyecto se concreta, otros ya están en proceso, guardados para futuros lanzamientos. Maldito Amor Volumen 2 no cierra una etapa; abre varias.
Lejos de ser un paréntesis dentro de su discografía, este volumen retoma una veta que Kinto Sol ha explorado desde hace años: las canciones de amor y desamor, siempre atravesadas por la experiencia migrante, la memoria y la conciencia social que los ha definido desde el inicio.
El amor también nace en el estudio
Para DJ Payback, muchas de estas canciones surgen de manera orgánica, en momentos de soledad dentro del estudio. Un beat puede detonar una melodía y, sin planearlo, aparece una idea que pide hablar de amor. No desde lo cursi, sino desde lo humano. Cuando esa idea toma forma, se comparte con Skribe y el resto del grupo; si vibra, se le da gas hasta encontrar su mejor versión.
Ese proceso ha dejado, con los años, un archivo de canciones guardadas: temas que permanecen en espera hasta que el momento es el correcto. El buen recibimiento de Maldito Amor ha sido clave para seguir abriendo ese baúl creativo sin forzarlo.
Vulnerabilidad sin perder credibilidad
Para Kinto Sol, el hip-hop siempre ha tenido corazón. La vulnerabilidad lírica no debilita al género, lo humaniza. La credibilidad no se construye desde la dureza gratuita, sino desde la autenticidad. Hablar de amor, enojo, tristeza o frustración es parte de contar la vida tal como se vive.
En ese mismo sentido, Skribe subraya la importancia de cuidar la palabra. Hay frases que nacen del enojo real y se quedan porque son necesarias, pero la mayoría de las veces existe una decisión consciente de no cruzar líneas innecesarias. La intención es que la música pueda escucharse hoy y dentro de muchos años, incluso compartirse entre generaciones, sin que el lenguaje se convierta en una barrera.
Escuchar de todo para decir algo propio
Kinto Sol no se encierra en un solo sonido. En su escucha cotidiana conviven el rap en inglés, los corridos, las cumbias y otros géneros populares. Esa apertura musical alimenta su creatividad y evita que su propuesta se vuelva rígida. La música, para ellos, no nace de moldes.
Colaboraciones con sentido, no por números
Sobre las colaboraciones, la postura es clara: están abiertos, pero no las fuerzan. No trabajan bajo la lógica de los números ni de las tendencias. Si una colaboración sucede, debe ser porque la propuesta conecta y la vibra es real, ya sea con artistas consolidados o con proyectos que apenas comienzan. En tiempos donde muchas alianzas responden más al negocio que a la música, Kinto Sol defiende el valor de la energía que se manda al mundo.
El motor invisible
En el cierre del encuentro con medios, la banda compartió una de las reflexiones más potentes de la charla: los mexicanos y latinos son el motor, los pistones que hacen que este país funcione, aunque muchas veces no se les vea. Incluso en ciudades golpeadas por la economía, basta con entrar al barrio mexicano para encontrar otra realidad: una economía propia, un corazón colectivo que sigue latiendo.
Esa fuerza comunitaria es la misma que ha impulsado su música durante 25 años.
Una invitación abierta
Antes de despedirse, DJ Payback y Skribe enviaron un mensaje directo a la gente de México y a toda la comunidad latina: escuchar Maldito Amor Volumen 2 completo, estar pendientes de los videoclips que acompañarán el lanzamiento y replicar la música para que siga viajando de barrio en barrio.
Agradecieron profundamente a quienes se conectaron y a los medios por ayudar a amplificar el mensaje, recordando que si el corazón del proyecto siempre han sido los Kintos Soldados, es porque existe una comunidad que ha hecho su parte para que cada nuevo álbum encuentre oídos en distintos territorios.
También despejaron dudas sobre el concepto del disco: lanzar un álbum completo de hip-hop romántico no fue una apuesta ingenua, sino una convicción. Si existen corridos, R&B o pop hechos enteramente desde el amor, ¿por qué el hip-hop tendría que excluirlo? Son géneros distintos, pero la emoción es la misma.
El mensaje final fue claro: mientras exista gente que los escuche y mientras la vida siga dando historias que contar, Kinto Sol seguirá haciendo música. Maldito Amor Volumen 2 no es un punto final, sino una estación más en un camino que sigue avanzando. Amor, memoria, identidad y trabajo constante: el pulso sigue vivo.
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