Un sacrificio por la persona que te ama… Una vida por otra vida…
Nuevamente nos maravillamos con este montaje. Si aún no lo has visto, ahora tienes la oportunidad de hacerlo en el Teatro El Galeón.
Volver a presenciar la experiencia nos permitió disfrutar aún más los detalles. Salimos complacidos y, una vez más, queremos invitarte a formar parte de este viaje.
Ya hemos hablado de esta obra: de sus actuaciones salvajes y primitivas, llenas de un ambiente profundamente ligado a las leyendas nórdicas; actuaciones que generan tensión, pasión y que incluso provocan ternura en el espectador.
A esto se suma la coreografía: peleas y movimientos fluidos que realmente nos transportan al campo de batalla del Ragnarök. Todo recreado alrededor de una escenografía construida en torno a un obelisco aparentemente simple, carente de niveles físicos, pero que, gracias al trabajo actoral, cobra vida dentro de los nueve reinos del mundo nórdico.
El vestuario, la iluminación y la música —creada en escena— complementan la experiencia. Tambores, voces, golpes y gritos: la batalla toma forma en un lobo hambriento y resentido.
Les dejamos aquí parte de nuestra reseña anterior para recordar por qué no deben perderse Fenrir: El dios lobo:
“El lobo que traerá el Ragnarök tiene un apetito voraz, pero el único que puede detenerlo es su cuidador, alguien que con el tiempo se vuelve su hermano.
La adaptación del mito de Fenrir nos pareció hermosa y profundamente emotiva. De las múltiples versiones inspiradas en la mitología nórdica, esta destaca como una de las mejores que hemos visto.
A cargo de Teatrapos, la compañía nos llevó de Asgard al Hel para conocer la historia de Fenrir, el gran lobo negro destinado a devorar a los dioses, quien se enfrenta a su destino con rabia y orgullo. La obra explora los últimos días antes del Ragnarök, cuando Fenrir, prisionero de Odín, lucha contra la traición y el peso de la profecía que lo señala como destructor del orden divino.”
Fragmento tomado del programa de mano.
El texto corre a cargo de Yafté Arias, quien convierte este mito en una historia emocionante, llena de mensajes sobre la hermandad y la posibilidad de amar de forma incondicional.
La dirección es de Andrea Cruz Meléndez, quien junto al elenco conformado por Mariana Morado, Omar Esquinca, Omar Sorroza, Félix Terán y Hugo Rocha, logra un trabajo visualmente espectacular en un espacio íntimo como La Gruta.
En esas cuatro paredes viajamos por los reinos de la mitología nórdica. Conocimos personajes profundos y complejos, apoyados en elementos sencillos pero poderosos: máscaras gigantes, una escenografía precisa y multifuncional, y coreografías que nos permiten presenciar el Ragnarök y sus batallas épicas sin romper nunca la ilusión teatral.
Iluminación, vestuario y actuaciones trabajan en conjunto con un ritmo constante y bien matizado.
Fenrir puede despertar en el público infantil la curiosidad por la mitología nórdica y el deseo de seguir descubriendo el teatro. Es de lo mejor que puede ofrecer actualmente la escena en México, por la honestidad y el amor con el que fue creado.
No se pierdan Fenrir: El dios lobo. De verdad vale la pena.
Se presenta en el Centro Cultural del Bosque – Teatro El Galeón, martes y miércoles a las 20:00 horas, hasta el 11 de marzo.
Tal vez esta sea la última oportunidad de verla, pues en el reestreno se anunció que esta es la temporada final.
Dirigida al público infantil y a todo aquel que se deje maravillar por su imaginación.
Le damos un 10 de 10.
Felicidades por este excelente trabajo. Nos vemos en el teatro.