¿En qué manos dejamos el cuidado de nuestros niños?
En Salamanca, Guanajuato, se vivió uno de los casos de abuso institucional más graves y nefastos documentados en México: La Ciudad de los Niños.
Bajo esta piedra hundirás tu iglesia retrata este caso con sátira que, lejos de caer en lo panfletario, nos lleva por testimonios, datos y reproduce voces que en 2017 sonaban en algunos noticieros, aunque las denuncias comenzaron desde 2008.
Todo se construye a partir de la parodia de ritos católicos, leyendo declaraciones y dictámenes en forma de salmos responsoriales.
La dramaturgia de Sara Pinedo (Beneficiaria del Sistema Nacional de Creadores de Arte del SACPC) nos envuelve en narrativas vomitivas. La risa es aquí un vehículo poderoso que se clava en el alma como espinas de un calvario.
La obra denuncia la indiferencia de las autoridades, su complicidad en muchos casos y, sobre todo, la participación de la Iglesia no solo encubriendo y protegiendo a los perpetradores de actos tan viles, sino también señalando la manipulación ideológica. Algo aún más terrible, pues muchas personas depositan su confianza en figuras que deberían representar guía y protección, como lo es un ministro de Dios.
No es este el espacio para hablar a fondo del caso de La Ciudad de los Niños en Salamanca. Pero sí podemos asegurar que después de ver la obra querrán saber más, para que esto no vuelva a repetirse
El espectáculo, además de divertido dentro de su estética bizarra, nos deja reflexionando y empatizando con las víctimas directas e indirectas.
El elenco está conformado por Fernanda Escobedo, Juan Manuel Pérez, Soledad Escobedo, Miguel Field, Cuauhtémoc Vázquez y José Juan González Arredondo, respaldado por un equipo creativo sólido en diseño de producción, arte, dispositivos escénicos, vestuario y diseño sonoro.
La obra se realizó a través de la Convocatoria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes Guanajuato 2025.
Nos tocó verla en el Teatro Santa Catarina, en Coyoacán. Fue una puesta en escena poderosa y necesaria. Ojalá tengamos la oportunidad de verla en más espacios y por más tiempo.